“¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?” Mateo 6:27 NVI
Jesús nos ofrece una enseñanza profunda sobre la inutilidad de la preocupación. En este versículo, Jesús pregunta retóricamente:“¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?, la versión Reina Valera lo dice de esta forma, ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?" Con esta pregunta, Jesús nos invita a reflexionar sobre la insignificancia de la ansiedad y el afán, recordándonos que, por más que nos preocupemos, no podemos cambiar las circunstancias de nuestra vida simplemente con nuestra inquietud. Este pasaje es parte del Sermón del Monte, donde Jesús aborda la confianza en la providencia divina y nos anima a depender de Dios en lugar de dejarnos consumir por la ansiedad.
A menudo, nos encontramos atrapados en un ciclo de preocupaciones: ¿Cómo llegar a fin de mes? ¿Cómo pagar las deudas? ¿Cómo superar una enfermedad? ¿Cómo proveer para nuestras familias? Estas preguntas pueden ocupar nuestra mente y robarnos la paz.
Jesús nos enseña que el afán es inútil. Así como no podemos, por preocuparnos, añadir un solo centímetro a nuestra estatura, tampoco podemos cambiar las circunstancias de nuestra vida solo con nuestra ansiedad. Nos invita a confiar en Dios, a dejar nuestras preocupaciones en sus manos y a creer en sus promesas. ¿Qué pasaría si, en lugar de pasar todo el día pensando en lo que nos sucede o en lo que podría suceder, comenzamos a creer en lo que Dios nos ha prometido?
Esta perspectiva ha sido clave para mí en lo personal. He aprendido que cuando una preocupación viene a mi mente, lo primero que hago es preguntarme: ¿Jesús me ama? La respuesta es sí. ¿Sabe lo que necesito? Sí. ¿Alguna vez ha dejado de ser fiel conmigo? Jamás. Entonces, ¿no proveerá la mejor solución para esta situación? Sin duda alguna.
Confiar en Dios y creer en sus promesas me ha llevado a vivir en completa paz y libertad, porque cuando pasamos el día preocupándonos, terminamos siendo esclavos de las emociones que produce la preocupación.
Hoy te invito a considerar: ¿qué te parece si, en este momento, entregas a tu Padre, que te ama profundamente, todo aquello que hoy está robando tu paz? Decide hoy confiar plenamente en Jesús. Al hacerlo, descubriremos que podemos vivir con una paz que trasciende las circunstancias, sabiendo que Dios está en control y que Él proveerá lo que necesitamos.
Si es necesario, volvamos a leer nuevamente Mateo 6:27, y tomémonos un momento para reflexionar sobre las áreas de nuestra vida donde la preocupación ha tomado el control.
Que este texto nos inspire a dejar nuestras ansiedades en las manos de Dios, confiando en su amor y fidelidad.
Nos gustaría orar por vos, envía tus peticiones de oración a nuestro correo electrónico, acepeda@cemuproducciones.com.ar
También podés unirte a nuestro canal de WhatsApp haciendo click en el enlace para devocionales, reflexiones, estudios y mucho más: Unite haciendo click aquí
© 2024 CeMu Producciones

