MATEO | CAPÍTULO 10


En los capítulos anteriores del Evangelio de Mateo, hemos visto la manifestación del poder y la autoridad de Jesús a través de sus enseñanzas y milagros. Por ejemplo, en el capítulo 8, Mateo nos presenta una serie de milagros que demuestran el poder de Jesús sobre las enfermedades, los demonios y la naturaleza. Jesús sana a un leproso, al siervo de un centurión y a la suegra de Pedro, y calma una tormenta en el mar. Estos actos no solo muestran su autoridad divina, sino que también revelan su compasión por aquellos que sufren (Mateo 8:1-34). En el capítulo 9, Mateo continúa relatando los milagros de Jesús, enfatizando su poder para sanar, perdonar y restaurar vidas. Jesús sana a un paralítico, llama a Mateo para que lo siga, y resucita a la hija de un líder de la sinagoga. Estos eventos destacan la autoridad de Jesús sobre la vida y la muerte, y su disposición a asociarse con aquellos que son marginados por la sociedad (Mateo 9:1-38).

Al llegar al capítulo 10, Mateo nos introduce a un momento crucial en el ministerio de Jesús: la comisión de los doce apóstoles. Jesús elige a un grupo central de discípulos, conocidos como los Doce, para que sean sus representantes y portadores de su mensaje. Estos hombres, a quienes Jesús confiere su autoridad, son enviados a predicar, sanar y expulsar demonios en su nombre. La palabra "apóstol" proviene del término griego "apostolōn", que significa "enviado", y refleja su misión de llevar el mensaje de Jesús al mundo (Mateo 10:1-4).

Mateo nos proporciona una lista de los doce apóstoles, quienes aparentemente son enviados en parejas: Pedro, Andrés, Jacobo, Juan, Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el Zelote, y Judas Iscariote. Estos hombres, aunque de orígenes diversos, son unidos por su llamado a seguir a Jesús y compartir su mensaje de salvación.

Jesús comienza a darles instrucciones para su misión, un viaje durante el cual los apóstoles visitarán las ciudades y pueblos de Galilea. Su enfoque debe ser el pueblo de Israel, proclamando que el reino de los cielos está cerca y animando a las personas a arrepentirse y prepararse para la llegada del Mesías. Para autenticar su mensaje, Jesús les otorga el poder de sanar a los enfermos, resucitar a los muertos y expulsar demonios, replicando los milagros que él mismo ha realizado (Mateo 10:5-8).

Jesús insiste en que los apóstoles no lleven consigo dinero extra, ropa o provisiones para este primer viaje. Esta instrucción, específica para esta misión inicial, nos muestra la necesidad de depender radicalmente de la provisión de Dios, algo que hoy en dia no es muy común ver en muchas iglesias. Al llegar a un nuevo pueblo, deben buscar a personas que sean receptivas al mensaje de Jesús y quedarse con ellas, dejando que la paz de Jesús repose en sus hogares. Si un pueblo rechaza el mensaje, los apóstoles deben sacudirse el polvo de sus pies como señal del juicio que vendrá sobre ellos (Mateo 10:9-15).

Mateo nos relata las instrucciones de Jesús, que incluyen una advertencia sobre la persecución que enfrentarán los apóstoles después de su muerte, resurrección y ascensión. Serán como ovejas en medio de lobos, llevados ante tribunales religiosos y seculares, y presentados ante gobernadores y reyes gentiles. Sin embargo, no deben temer, ya que el Espíritu Santo hablará a través de ellos, permitiéndoles testificar sobre Jesús a personas de todas las clases sociales (Mateo 10:16-20).

Jesús también advierte que su mensaje será divisivo, incluso dentro de las familias. Aunque no busca la violencia, su enseñanza provocará conflictos entre aquellos que lo aceptan y los que lo rechazan. Los mensajeros de Cristo serán odiados por representar a Jesús, pero deben perseverar, moviéndose de un lugar a otro para difundir las buenas nuevas. Al igual que Jesús fue perseguido, sus apóstoles también lo serán (Mateo 10:21-25).

A pesar de la oposición, Jesús les asegura que serán justificados cuando todo sea revelado. Su misión no es obtener la victoria terrenal, sino proclamar abiertamente lo que Jesús les ha enseñado en privado, sin importar las consecuencias. Los enemigos de Jesús solo pueden dañar el cuerpo, pero Dios es quien tiene el poder sobre el alma. Jesús les recuerda que Dios cuida de ellos, al igual que lo hace con los pájaros, y que las dificultades no son una señal de abandono de Dios. Aquellos que reconocen a Jesús ante el mundo serán reconocidos por él ante el Padre (Mateo 10:26-33).

Jesús, siendo Dios, exige amor y lealtad absolutos de sus seguidores. Esta declaración de divinidad implica que amar a Dios es más importante que cualquier otra relación. Jesús se pone al nivel de Dios, afirmando que quienes no lo aman más que a su familia no son dignos de él. Los discípulos deben estar dispuestos a tomar su cruz, morir a sí mismos y seguirlo, encontrando la verdadera vida en el proceso (Mateo 10:34-39).

Finalmente terminando este capítulo, vemos que Jesús enseña que quienes reciben a sus apóstoles, en realidad, lo están recibiendo a él y al Padre. Esta conexión entre los mensajeros y el mensaje subraya la importancia de acoger a aquellos que llevan el evangelio, prometiendo recompensas a quienes lo hagan (Mateo 10:40-42).

Al reflexionar sobre las instrucciones de Jesús a sus apóstoles, nos enfrentamos al desafío de vivir una vida de fe auténtica y compromiso inquebrantable. Jesús nos llama a ser sus embajadores, llevando su mensaje de amor y salvación a un mundo que a menudo es hostil.

Este llamado requiere valentía, pero también nos ofrece la oportunidad de experimentar la profunda satisfacción de servir a un propósito mayor que nosotros mismos. 

Enfrentemos cada día con la certeza de que, aunque las pruebas puedan ser grandes, el respaldo y la presencia de Dios son aún mayores. 

Que esta misión nos inspire a actuar con integridad y a buscar siempre el bienestar de los demás, reflejando el amor de Cristo en todo lo que hacemos. 

Si tienes alguna petición de oración, nuestro equipo está aquí para apoyarte. No dudes en escribirnos a acepeda@cemuproducciones.com.ar. Además, te invitamos a unirte a nuestro canal de WhatsApp para recibir contenido que edifique tu vida. Haz clic en el enlace y sé parte de esta comunidad de fe. Click aqui Nuestro Canal de Whatsapp

Dios te bendiga!

Previous Post Next Post